10 años como ingeniera civil (2009-2019)

El 2 de octubre de 2019 cumplí 10 años como ingeniera de caminos, canales y puertos. Todo un marco personal y familiar en mi vida. El 2 de octubre de 2009 presentaba y defendia mi Proyecto Fin de Carrera (en el área de saneamento rural) y mi padre era la persona más feliz del mundo al ver cumplida su misión de vida: brindar a sus tres hijos la oportunidad de poder estudiar para tener acceso a mejores oportunidades (en muchos campos). Gracias infinitas por la oportunidad, por el esfuerzo familiar realizado y porque él pudo vivir ese momento! Cada 2 de octubre recuerdo la fecha y me emociono al sentir su alegria! Me alegra infinitamente que él haya podido vivir ese momento!!

Por que Ingenieria de Caminos? Los factores principales fueron una “carrera con salida” en la época y mi potencial de poder sacármela… Ningún tipo de reflexión sobre mis talentos y pasiones (existentes y potenciales en la época) ni sobre los campos que podrían hacerme sentir más realizada… Sin duda, no estaba preparada para tomar esa decisión en la época (creo que a esa edad, si no tienes claro que hacer, debería haber una opción de experimentar varias cosas para identificar lo que quieres hacer y profundizar en esa área). Y sólo puedo decir que tuve mucha suerte, porque he conseguido encontrar mi lugar dentro de la ingenieria y sentirme realizada.

La carrera fue dura y precisó de mucha dedicación y esfuerzo para conseguir anualmente la beca (pilar fundamental de la financiación de mi carrera). Mucha capacidad de trabajo, disciplina y concentración. Mucho compañerismo y amistades sólidas construídas en esa época.

A lo largo de la carrera, hubo momentos que la carga se hizo pesada y me cuestionaba si seria feliz trabajando como ingeniera (principalmente viendo la energia que me demandaba y viendo a algunos ingenieros de la “antigua escuela” hablar con una prepotencia y arrogancia sobrenatural,…y que eran un ejemplo claro de lo que yo no queria ser). Durante la carrera, tuve que decir que no a muchas cosas para conseguir sacar los estudios adelante, y siempre tuve claro que si no era feliz trabajando como ingeniera y que si era feliz “labrando lechugas”, “labraria lechugas”. Cada vez que mi padre me escuchaba eso, se irritaba enormemente al no entender que no pudiese ser feliz siendo ingeniera y al plantearme la posibilidad de ser feliz “labrando lechugas”, algo que para él no tenía valor alguno. Este tema también podría dar para otro post sobre la falta de valorización de la sabiduria rural…

Afortunadamente, tuve la oportunidad de encontrar mi espacio en la ingenieria, encontrando el lado más humano de la ingenieria. La puerta de entrada fue la asignatura “Cooperación para el Desarrollo” organizada por Enxenheria Sen Fronteiras Galicia (ESF Galicia), la cual abrió mi mente para muchas realidades de este mundo (colonización y descolonización, globalización, migración, derechos humanos, protección del medio ambiente, cuarto mundo,…). A partir de ahí, entré en ESF Galicia como voluntaria, siendo una “escuela” maravillosa de como trabajar en equipo y de construir conjuntamente, de como trabajar en cooperación para el desarrollo, de aprender haciendo con personas maravillosas. Daria para un post todo lo que aprendí en los años de activista voluntaria de ESF, pero sintentizando, ESF desencadenó las siguientes experiencias profesionales (Cartolab, iCarto y Banco Mundial), trabajando siempre en proyectos de cooperación internacional en temas de cartografia y/o agua.

Tengo la suerte de poder decir que a lo largo de todos estos años he podido trabajar con pasión y dedicación en proyectos en los que creia y con gente maravillosa de la que he aprendido mucho. Muchas semillas plantadas y logradas a lo largo de este tiempo.

Y ahora, 10 años después de ser oficialmente ingeniera de caminos, me encuentro reavaliando el rumbo e intentando buscar aquello que esté más alineado con la Carmen actual, buscando ser más auténtica y me sentir más realizada.

Mucha gente me pregunta (casi asustada): y la ingenieria? y todo lo que has construido hasta ahora? cómo va a quedar?

Primero, siento que aunque acabe dedicando mi energia a otra cosa, la ingenieria y principalmente todo lo aprendido (en los tiempos universitarios y postuniversitarios) es un legado que me llevaré siempre en la mochila y que podré aplicar en cualquier contexto. Todas las herramientas que he ido perfeccionando en el mundo de la ingenieria del agua (capacidad de trabajo en equipe, de organización, de análisis y proposición de alternativas (considerando aspectos técnicos, sociales, ambientales, económicos e institucionales), de articulación entre las diferentes partes interesadas, etc) son míos y podré aplicarlos en cualquier circunstancia… Así como la propia mentalidad de ingenieria de resolución de un problema/situación con una óptica de sostenibilidad técnica, ambiental, social y económica (que son parte de mis valores).

Me siento inmensamente agradecida por todo lo realizado y aprendido, lo cual sin duda, ayudó a moldar a la Carmen actual y a que hoy pueda buscar una Transición que me lleve a ser más auténtica y feliz en mi Vida. Tengo que reconocer que el tema de agua/recursos hídricos me apasiona y que aún no tengo claro como vá a quedar después de esta Transición,…aunque intuyo que de alguna forma el agua siempre estará presente en mi Vida.

Por otro lado, pienso que la Vida es dinámica y a lo largo de ella, vamos aprendiendo y creciendo,…y con suerte también vamos aumentando nuestra consciencia de nosotros mismos. Y en ese proceso puede pasar que las prioridades e inquietudes cambien, siendo necesario cambiar el rumbo. A veces no es fácil ese cambio. Para mí, sin duda, vale la pena hacer el cambio, porque necesito sentirme realizada en lo que hago para ser feliz. Me gusta trabajar y el trabajo es una parte importante de nuestra vida, por lo que para mí es muy importante sentirme realizada en el trabajo. Y como puntuaba en otro post sobre reflexiones de la Muerte y la Vida, hay temas que es preciso reflexionar (y revisitar de tiempo en tiempo para ver si algo ha cambiado): estoy centrando mi energia en aquello que es realmente importante para mi?, en lo que me hace sentir plena y feliz?; estoy en el contexto que quiero estar y con la gente que quiero estar?; cual es la huella o legado que quiero dejar con mi Muerte? mi Vida es consistente con la huella que quiero dejar? Todas estas son reflexiones latentes en mi transición actualmente.

Hace 10 años era un dia feliz y alegre compartido con familia y amigos. Y 10 años después, estoy viajando para Bali, Indonesia. Sin duda, un paso más en mi jornada de Vida y en la etapa de “experimentación” que me estoy permitiendo vivir. Primera vez en Asia para estar en contacto con otra cultura y crecer saliendo de mi zona de confort, aprendiendo de lo diferente. Sólo puedo agradecer por tener esta oportunidad de poder experimentar cosas diferentes, permitiéndome crecer y profundizar en mi misma, así como permitiéndome tener más elementos e inspiraciones para reflexionar sobre las cuestiones apuntadas anteriormente.

Y para finalizar, una frase que me inspira en mi transición:

«Somos así.
Soñamos el vuelo, pero tememos las alturas.
Para volar, es preciso tener valor para afrontar el terror al vacío.
Porque es sólo en el vacío donde el vuelo tiene lugar.
El vacío es el espacio de la libertad, la ausencia de certezas.
Pero es esto lo que tememos: el no tener certezas.
Por eso cambiamos el vuelo por jaulas.
Las jaulas son el lugar donde las certezas viven.»
Rubem Alves

PD: este post fue escrito principalmente el dia 2 de octubre de 2019, rumbo a Bali.

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